Centro Odontológico Alcobendas

Todo empieza en tus dientes: esta es la sorprendente relación entre tu boca y tu cuerpo
Todo empieza en tus dientes: esta es la sorprendente relación entre tu boca y tu cuerpo

La salud abarca muchos campos relacionados con cada parte de nuestro cuerpo. A menudo, tendemos a pensar en él como una serie de compartimentos aislados. Si nos duele la rodilla, vamos al traumatólogo; si nos duele el estómago, al digestivo; y si nos sangran las encías, visitamos al dentista. Sin embargo, la ciencia médica moderna nos enseña una lección fundamental, que nuestro organismo está profundamente interconectado, por lo que, en Centro Odontológico Alcobendas, podemos decirte que todo empieza en tus dientes: esta es la sorprendente relación entre tu boca y tu cuerpo.

La salud bucodental es más que tener una sonrisa bonita

Una de las conexiones más sorprendentes, y a menudo ignoradas, es la que existe entre nuestra boca y el resto de nuestro cuerpo; y es que la medicina bucal no solo trata de mantener una sonrisa bonita o evitar las temidas caries, sino que juega un papel crucial en la prevención y el control de enfermedades sistémicas severas. Pero, para entender esta relación, primero debemos entender qué ocurre en nuestra boca.

La cavidad oral es un entorno húmedo y cálido, el hogar perfecto para millones de bacterias. La mayoría de ellas son inofensivas, e incluso beneficiosas, siendo de ayuda en los procesos iniciales de la digestión y protegiéndonos de otros patógenos. Sin embargo, cuando la higiene dental falla, este delicado equilibrio se rompe. Las bacterias perjudiciales se multiplican, formando la placa bacteriana y, si no se elimina, el sarro. Esto da lugar a inflamaciones crónicas, como la gingivitis y, en su etapa más grave, la periodontitis (infección profunda de las encías).

El problema real surge cuando estas bacterias y los subproductos de la inflamación no se quedan solo en la boca. A través del sangrado de las encías enfermas, encuentran una vía de acceso directa a nuestro torrente sanguíneo, viajando a diferentes órganos del cuerpo.

El corazón en la línea de fuego: salud oral y riesgo cardiovascular

Uno de los vínculos más estudiados y demostrados por la comunidad científica es la relación entre la enfermedad periodontal y las afecciones cardiovasculares.

Las bacterias orales que entran en la sangre pueden adherirse a las placas de grasa que se forman en los vasos sanguíneos del corazón. Además, la inflamación crónica en las encías aumenta los niveles de inflamación general en todo el cuerpo. Esta combinación de factores incrementa significativamente el riesgo de sufrir diversos problemas, como ataques cardíacos (Infarto de miocardio), accidentes cerebrovasculares (Ictus), y endocarditis, una infección peligrosa del revestimiento interno del corazón, que suele ocurrir cuando las bacterias de la boca llegan a válvulas cardíacas previamente dañadas.

Diabetes y salud periodontal: una calle de doble sentido

Si hay una enfermedad sistémica íntimamente ligada a la salud bucal, es la diabetes. Además, la relación existente entre ambas cosas es bidireccional. Por un lado, las personas con diabetes (especialmente si no está bien controlada) tienen un sistema inmunológico más vulnerable, lo que las hace mucho más propensas a desarrollar infecciones severas en las encías. Por otro, la enfermedad periodontal aguda puede aumentar los niveles de azúcar en la sangre, lo que dificulta enormemente el control de la diabetes para el paciente.

Tratar la enfermedad de las encías en pacientes diabéticos no solo salva sus dientes, sino que ha demostrado mejorar sus niveles de glucosa en sangre.

El impacto en el cerebro y el sistema respiratorio

Las investigaciones recientes parecen estar arrojando luz sobre conexiones aún más asombrosas. Por ejemplo, algunos estudios han encontrado bacterias características de la periodontitis en el cerebro de personas con la enfermedad de Alzheimer. Aunque todavía se está investigando si existe una relación de causa y efecto, se sospecha que la inflamación crónica causada por las infecciones bucales podría contribuir al deterioro de las células cerebrales.

Por otro lado, nuestros pulmones están más cerca de nuestra boca de lo que creemos. Las bacterias responsables de las infecciones periodontales pueden ser aspiradas (inhaladas) hacia estos, causando enfermedades respiratorias graves, como la neumonía, especialmente en personas mayores o con el sistema inmunitario debilitado.

Protégete por dos

Si estás esperando a un nuevo miembro en la familia, ¡esto te interesa! La salud bucal durante el embarazo es un tema importante. Los cambios hormonales propios de la gestación pueden hacer que las encías sean más sensibles y propensas a la inflamación, que, en este caso, recibe el nombre de “gingivitis del embarazo”. Si esta inflamación evoluciona a periodontitis, se puede vincular con complicaciones serias como el parto prematuro y el bajo peso al nacer.

Estas son las señales de alerta a las que debes atender

Dicen que es mejor prevenir que curar. Y parte de la prevención consiste en atender los síntomas que pueden advertirnos de un problema, como unas encías rojas, inflamadas o sensibles, sangrado a la hora de cepillarnos los dientes o pasarnos el hilo dental, retracción de las encías, una halitosis constante o una sensación de dientes flojos. Para evitar todo ello, no hay mejor recomendación que cepillarte dos veces al día, limpiarte correctamente entre los dientes, mantener una dieta equilibrada (procura limitar los azúcares y los carbohidratos refinados, que son el alimento preferido de las bacterias nocivas), no fumar y visitar a tu dentista regularmente.

Como puedes ver, todo empieza en tus dientes: esta es la sorprendente relación entre tu boca y tu cuerpo. Desde Centro Odontológico Alcobendas, esperamos que, a partir de ahora, tengas en cuenta todos estos factores a la hora de cuidar de tu salud bucodental. Recuerda que su conexión otras zonas de tu cuerpo es más profunda de la que crees.

¡Boca sana, cuerpo sano!

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