Centro Odontológico Alcobendas

Conexión Vital: así es cómo la salud bucodental puede ayudarte a controlar la hipertensión
Conexión Vital: así es cómo la salud bucodental puede ayudarte a controlar la hipertensión


Aunque no lo parezca, nuestra boca conecta con muchas partes de nuestro cuerpo, siendo la puerta de entrada de microorganismos externos y el inicio de problemas que se manifiestan en otros lugares. La hipertensión arterial, a menudo apodada el ‘asesino silencioso’, afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo, siendo la principal causa de enfermedades cardiovasculares y muertes prematuras. Y, al igual que otras afecciones, empieza en nuestra boca. Por eso, en Centro Odontológico Alcobendas te hablamos de esta conexión vital: así es cómo la salud bucodental puede ayudarte a controlar la hipertensión.

La boca, un portal hacia diferentes ecosistemas

Cuando pensamos en controlar la presión arterial, lo primero que nos suele venir a la mente es reducir la sal, hacer ejercicio y, si es necesario, tomar medicación. Sin embargo, la ciencia moderna parece estar revelando un vínculo crucial que solemos pasar por alto: la salud de nuestra boca.

¿Puede una limpieza dental o el tratamiento de las encías ayudar a bajar la tensión? La respuesta corta es sí, pero primero, conviene pensar en la cavidad bucal como un lugar con un ecosistema propio que, a su vez, sirve como puerta de entrada a otros en otras partes. Es un ecosistema complejo habitado por miles de millones de bacterias. Cuando la higiene es deficiente, las bacterias patógenas proliferan, causando enfermedades como la gingivitis (inflamación de las encías) y la periodontitis (una infección grave que destruye el tejido y el hueso que sostiene los dientes). De hecho, esta no es solo un problema local; las encías inflamadas actúan como una herida abierta, por lo que, a través del tejido dañado, las bacterias y sus toxinas pueden entrar fácilmente en el torrente sanguíneo, desencadenando una respuesta inflamatoria en todo el cuerpo que daña la capa interna de los vasos sanguíneos, también conocida como endotelio; y, cuando este no funciona correctamente, las arterias se vuelven más rígidas y menos capaces de dilatarse, lo que eleva directamente la presión arterial.

Hipertensión y periodontitis, ¿qué dicen los estudios?

La relación entre las enfermedades de las encías y la hipertensión ha sido objeto de numerosos estudios clínicos en la última década, los cuales han revelado que, quienes padecen periodontitis, ya sea moderada o severa, tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar hipertensión en comparación con quienes tienen unas encías sanas. Eso puede deberse a la salud dental deficiente puede llevar a presentar cifras de presión arterial sistólica y diastólica más elevadas, incluso si no tienen un diagnóstico formal de hipertensión. Además, aquellos que ya sufren de esta afección y tienen periodontitis, suelen tener más dificultades para controlar sus niveles de tensión con medicación. Es decir, la infección bucal puede boicotear la eficacia de los fármacos antihipertensivos.

Bacterias, ¿regulan la presión arterial?

Uno de los descubrimientos más sorprendentes en la medicina actual es el papel de las bacterias de la lengua en la regulación de la presión arterial a través del óxido nítrico. Esto es una molécula que ayuda a relajar y dilatar los vasos sanguíneos; y, aunque pueda sorprender, no todas las bacterias que alberga nuestra boca son malas.

Curiosamente, nuestra boca alberga bacterias beneficiosas que convierten los nitratos de la dieta (presentes en verduras de hoja verde) en nitritos. Estos nitritos se tragan y el cuerpo los convierte en óxido nítrico. Si alteramos este equilibrio bacteriano. eliminamos también a estas bacterias aliadas, lo que puede interrumpir la producción de esta sustancia y provocar un aumento temporal de la presión arterial. Por ello, es importante tener presente que, en la salud bucodental, no sólo hay que eliminar lo que nos perjudique, sino también mantener un equilibrio saludable en el microbioma oral.

Apúntate estos consejos para controlar la hipertensión desde el cepillado

Como suele pasar con todo lo relacionado con la salud bucodental, la prevención bucal de la hipertensión empieza por una higiene diaria rigurosa; cepíllate los dientes dos veces al día, usa hilo dental (o cepillos interdentales) para el control de la inflamación, usa un rascador de lengua para eliminar el exceso de bacterias nocivas y no abuses de los colutorios, especialmente si tienen clorhexidina.

Como ves, controlar la inflamación arterial requiere un enfoque multifacético, el cual pasa por esta conexión vital: así es cómo la salud bucodental puede ayudarte a controlar la hipertensión. Desde Centro Odontológico Alcobendasesperamos que esta información te sirva para prevenirla mejor.

Boca sana, ¡cuerpo sano!

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