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Centro Odontológico Alcobendas

¿Cómo puedes adaptar tu consulta para las personas neurodivergentes?
¿Cómo puedes adaptar tu consulta para las personas neurodivergentes?

Ir al dentista suele ser sinónimo de tensión para una gran parte de la población. El sonido agudo del instrumental, la luz cegadora apuntando directamente al rostro, los olores clínicos penetrantes y la sensación de invasión en el espacio personal son factores que, por lo general, pueden poner nervioso o resultar incómodo a cualquier paciente, especialmente a las personas con sensibilidad sensorial. ¿Cómo puedes adaptar tu consulta para las personas neurodivergentes? En Centro Odontológico Alcobendas te aportamos algunos consejos.

Haz de la odontología una experiencia más inclusiva

Para las personas neurodivergentes —aquellas que se encuentran dentro del espectro autista, tienen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o trastornos del procesamiento sensorial—, estos estímulos no solo resultan incómodos, sino que incluso pueden ser físicamente dolorosos y desencadenar verdaderas crisis de sobrecarga.

En el sillón dental, un paciente neurotípico puede ignorar el zumbido de la turbina o el sabor artificial del flúor. Sin embargo, para una persona autista, ese mismo ruido puede percibirse como una sirena ensordecedora dentro de su cabeza, y la textura de la pasta profiláctica puede ser insoportable. Si a esto le sumamos la dificultad que algunos pacientes pueden tener para comunicar su angustia, el resultado es que muchas familias (y pacientes adultos) pospongan las visitas al dentista indefinidamente, pudiendo agravar los problemas bucodentales que puedan tener o provocar algunos que podrían prevenirse.

Así puedes adaptar el espacio físico y sensorial

Es posible que no cuentes con demasiada formación en esta materia, ya que la neurodivergencia es un campo en el que se ha puesto el foco mediático desde hacer poco. De hecho, el primer gran paso para el éxito de la consulta comienza antes de que el paciente se acerque al gabinete. El entorno debe estar preparado para minimizar cualquier sobrecarga sensorial de manera proactiva.

Para ello, podemos reparar en varios filtros, empezando por la sala de espera. Normalmente, estas están llenas de ruidos repentinos, luces fluorescentes parpadeantes, conversaciones cruzadas y televisores a alto volumen, lo que puede agotar la energía del paciente antes de empezar. Por otro lado, en la medida de lo posible, puedes programar las citas de estos pacientes en las horas de menor afluencia clínica o a primera hora de la mañana para evitar tiempos de espera prolongados, además de sustituir las luces frías por iluminación cálida, regulable e indirecta.

En cuanto a los estímulos, puedes eliminar los más estridentes y adquirir objetos sensoriales texturizados, acuarios pequeños o, simplemente, ofrecer un rincón de espera con menor carga visual. Además, el olor que suele haber en las consultas del dentista (a menudo producido por el eugenol, los acrílicos y desinfectantes) es muy penetrante. Por eso, mejorar la ventilación es fundamental.

¡Cuida los tratamientos!

En cuanto a los tratamientos clínicos, disponer de pastas de limpieza y flúor sin sabor, o con sabores muy suaves, es una adaptación clínica sencilla que puede cambiar radicalmente la experiencia del paciente con hipersensibilidad gustativa. Además, es recomendable que las luces principales del techo se atenúen al entrar el paciente; y la lámpara del equipo dental debe encenderse únicamente cuando esté perfectamente posicionada y enfocada en la boca, evitando que el haz de luz cruce los ojos de la persona al moverla.

Predicción, anticipación y familiarización

Dejando de lado los elementos externos, es importante tener en cuenta que, para muchas personas neurodivergentes, la incertidumbre es el mayor generador de ansiedad. Saber exactamente qué va a pasar, paso a paso, proporciona una sensación de seguridad indispensable, por lo que, antes de comenzar con el procedimiento, el equipo auxiliar debe enviar a la familia (o al paciente adulto) un cuestionario detallado sobre sus desencadenantes sensoriales, formas preferidas de comunicación y gustos personales.

Por otro lado, también se pueden implantar las llamadas ‘visitas de desensibilización’, un tipo de visita previa y corta que sirve como primera toma de contacto, buscando que el paciente explore y se familiarice con el entorno y conozca a su dentista.

Comunicación y empatía: los pilares de la atención al paciente

Todo lo expuesto en los puntos anteriores puede ser de ayuda, pero, sin duda, la herramienta más valiosa que puedes usar como profesional para que tu clínica sea más inclusiva, es el factor humano. La actitud del dentista y su equipo auxiliar es el pilar de la consulta, por lo que se recomienda que la comunicación sea literal y secuenciada. Evita el sarcasmo, las bromas de doble sentido, las metáforas complejas y el lenguaje técnico. Habla con un tono de voz calmado, pausado y lineal y, si es posible, explica qué instrumento vas a utilizar en cada momento y muéstralo.

Finalmente, haz el procedimiento en la boca, pero solo tras asegurarte de que el paciente lo ha comprendido y tolerado. Además, antes de encender ninguna máquina, puedes acordar una señal de stop con él (debiendo respetarla en todo momento). Eso ayudará a construir una relación de confianza que puede facilitar futuras consultas con la misma persona.

En este aspecto, debes tener en cuenta que no todas las personas neurodivergentes comunican su incomodidad con palabras. El odontólogo debe estar atento a signos sutiles de angustia física, como tensión en los nudillos al agarrar el sillón, una respiración acelerada, sudoración o movimientos oculares erráticos. Si notas estas señales, haz una pausa preventiva, aunque no te lo hayan pedido.

Ayúdate de algunos objetos

Junto a todo lo anterior, tal vez puedan serte de ayuda algunos objetos ya establecidos en la atención a las personas neurodivergentes, como gafas de sol oscuras, cascos con cancelación de ruido, mantas con peso y un abrebocas de goma suave, ya que, con ello el paciente puede mantener la boca abierta descansando la musculatura, eliminando así la fatiga por el esfuerzo sostenido.

¿Cómo puedes adaptar tu consulta para las personas neurodivergentes? En Centro Odontológico Alcobendas creemos que hacer este tipo de adaptaciones conlleva un valioso cambio de paradigma: significa evolucionar de un modelo médico centrado en la eficiencia del tiempo clínico a un modelo enfocado en la seguridad y bienestar emocional del paciente.

Cuando un profesional invierte tiempo en crear un entorno predecible y respetuoso, los resultados a largo plazo son extraordinarios. No solo se logra realizar el tratamiento necesario con éxito, sino que se cura el trauma dental histórico, se fideliza a familias y se garantiza el derecho universal a la salud de un sector de la población tradicionalmente desatendido.

¡Por una atención más inclusiva!

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